El Presidente de la Conferencia Episcopal y el Padre Damián

El presidente de la Conferencia Episcopal Española y obispo de Bilbao, monseñor Ricardo Blázquez, mostró en la conferencia «La Iglesia testigo de Dios en el presente y futuro de España», pronunciada el 16 de marzo en el Club Siglo XXI, “el deber sagrado y primero que tiene la Iglesia de pronunciar con verdad el nombre de Dios y no silenciarlo”. Como ejemplo de ese “hablar de Dios” expuso el testimonio del P. Damián.

"El servicio más precioso que los cristianos podemos ofrecer a los hombres y mujeres de nuestro tiempo es hablar bien de Dios, anunciar su nombre como Buena Noticia, proclamar con la palabra y la vida que Dios es bueno, que “Dios es Amor” (1 Jn 4,16)", comenzó diciendo.

Y, a renglón seguido, añadió: "Mahatma Gandhi exclamó al conocer la vida del P. Damián, el apóstol de los leprosos: Merece la pena buscar la fuente de donde mana semejante generosidad. ¿Cómo será la bondad de Dios, en quien creyó el P. Damián, que siguiendo su voluntad se hizo hermano, convivente y evangelizador de los leprosos confinados en la isla Mokokai?".

Y concluyó: "En el amor del P. Damián a los leprosos se reflejaba el amor de Jesús y de Dios a los mismos, ya que la Iglesia es sacramento de la unión de los hombres con Dios y entre sí. Hablar bien de Dios significa hacernos eco vital de la bendición que hemos recibido de El al crearnos, al redimirnos y al destinarnos a heredar una bendición (cf. Gén 1,28; Mc 10,16; Ef 1, 3 ss; 1 Ped 3, 8-9). Cristo en persona es la Bendición del Padre celestial a la humanidad; en El nos ha hablado, en Él ha tendido la mano a los pecadores, en El nos ha abierto las puertas de la vida eterna.