Por Mercedes Bayo Mayor ss.cc.
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“Subió al monte y llamó a los que él quiso: y vinieron donde él. Instituyó Doce, para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar con poder de expulsar los demonios” Mc 3, 13-15.
“El Buen Dios me ha hecho conocer que quiere una orden destinada a adorar su corazón, a reparar los ultrajes que recibe; que entre en el dolor interior de ese Corazón, que reproduzca las cuatro edades de su vida” Buena Madre. |
Jesús en oración llamó a los que él quiso y vinieron donde él:
Enriqueta se encuentra con el Señor en la reflexión y la oración. La oración significa para la Buena Madre encuentro con el Señor y encuentro con sus futuras compañeras. Sabemos que después de su experiencia inicial en la cárcel su preocupación es continuar la búsqueda de la voluntad de Dios: ir dónde de verdad se encuentre el Señor. Se encuentra con José Mª Coudrin que le comunica sus deseos y descubre la Asociación del Sagrado Corazón formada por un grupo de mujeres que se reúnen fundamentalmente para orar. Y aquí se forja el grupo (“las solitarias”) que formará la futura comunidad religiosa.
... para que estuvieran con él
Enriqueta no aglutina a este grupo de jóvenes entorno a su persona sino entorno a la Eucaristía prolongada en la Adoración perpetua. No era la líder natural, todo lo contrario parte en desventaja por su fama de superficial y mundana y sin embargo lidera el grupo que quiere adoptar un estilo de vida exigente. La Buena Madre tenía claro lo que quería para su vida y lo supo transmitir a los demás: “estar noche y día con el Señor”.
| “Acudamos a Dios: en las situaciones difíciles rezar con mucho fervor y abandonarnos a la Providencia, porque tendremos que sufrir, no hay que disimularlo y sólo nos queda refugiarnos en el Corazón mismo de Jesús, agarrarnos a Él para no salir nunca”. |
...y para enviarlos a predicar
La comunidad que se inicia, desde el principio tiene cuidado de no quedarse sólo en la dimensión espiritual, organiza el conjunto de la vida comunitaria incluyendo el servicio apostólico con mucha intensidad. Enriqueta está tan convencida que pone al servicio del proyecto de la primera comunidad todo lo que posee: sus medios materiales, la experiencia de Dios, la capacidad de oración, de convocar y entusiasmar... Con las hermanas y desde su claro sentido comunitario pone en marcha iniciativas para continuar el mandato de Jesús: enseñar el catecismo, fundar casas de adoración, iniciar colegios para niñas pobres, ...
...Y con poder de expulsar los demonios”
Enriqueta quiere cambiar el mundo que la rodea. No soporta el mal que hiere el corazón de Dios. Pero no olvida que dentro de las propias comunidades hay situaciones que contribuyen al mal. No exige nada pero propone actuar con claridad y valentía. En sus cartas vemos como trata a cada persona con delicadeza, exigencia y honestidad.
¿Cómo sanar los males de dentro para emplear a fondo nuestras fuerzas en expulsar los demonios de nuestros semejantes?
Poner cabeza y corazón en la comunidad
| “Las separaciones me matan: dejar cada casa con un grupo escuálido e indefenso de hermanas, fuera de su tierra, desconocidas en el lugar, con medios materiales tan exiguos... Cada casa abierta significa llegar a unos muros vacíos, dudando aun si esos muros son nuestros y si lo seguirán siendo, tan inseguras y precarias son las condiciones de la instalación. La pobreza es el cimiento que sirve para consolidar cada nuevo establecimiento”. |
Enriqueta no trataba de endulzar la opción tomada ni la vida comunitaria. Comprometerse con la evangelización de las gentes tiene sus costes. Pone inteligencia, creatividad para organizar la vida de comunidad en unos momentos que por situación política, social y religiosa no es fácil. Pero sobre todo pone corazón y expresa la gran riqueza de sentimientos que tiene respecto a sus hermanos y hermanas de Congregación:
| “Sólo Dios sabe la dimensión de mis sentimientos para todas vosotras y la necesidad que tengo de que sean felices. Si pudieran leer en el corazón de su pobre Madre, que no se atreve a llamarse así porque no tiene las cualidades necesarias pero, al menos, tiene toda la ternura”. |
Por la manera de entender la vida de comunidad de Enriqueta podemos intuir que hoy seguramente nos daría a todos algunos consejillos para cuidar algunos aspectos de la vida comunitaria:
¿Cómo podemos poner en práctica estos consejos en nuestras comunidades?