Historia de la sanación atribuida al P. Damián para su canonización

Nos comunica el Postulador General, P. Bruno Benati ss.cc. que el 18 de octubre el “Colegio de los Médicos” de la Congregación de los Santos ha reconocido la sanación de la Sra. Audrey TOGUCHI de un “Liposarcoma pleonioefico metastalizado” como no explicable según los actuales conocimientos médicos. Esta sanación se había pedido a Dios por la intercesión del Beato Damián. Los cinco médicos consultores han estado de acuerdo a la unanimidad sobre la sanación inexplicable. Ahora todo pasará a la Consulta de los Teólogos. Sigamos rezando y escuchemos lo relativo a esta historia de sanación de la mano del P. Benati.

Ante todo muchas gracias a los que me han escrito o han rezado con ocasión de la aceptación de parte de los “Peritos Médicos” de la Congregación de los Santos de la “sanación” de la Señora Audrey E.H. Toguchi, de Honolulu (Hawaii). Se trata de la sanación de un cáncer con metástasis.

Muchos ahora me preguntan: ¿Qué va a pasar ahora?, ¿cuanto tiempo hay que esperar para la canonización? Otros quieren saber: ¿cuando se ha producido la sanación?

Creo que es necesario ante todo conocer cómo se han desarrollado los hechos. Por ahora hay que hablar de “sanación” y no de “milagro del Beato Damián”. Decir si hay habido o no un “milagro” le toca a la “Consulta de los Teólogos”.

La Señora Audrey TOGUCHI, cuando tenía 69 anos, en 1996, limpiando el suelo mojado se cayó y se le quedó un hematoma que pasaba el tiempo y no desaparecía. Entonces fue a ver a un médico que le dijo que con el tiempo la tumefacción tendría que desaparecer. El año siguiente, 1997, la tumefacción no solamente no había desaparecido sino que había crecido y otro médico que la vio le dio un diagnóstico sin esperanza: “Lo que Usted tiene es un liposarcoma en el muslo izquierdo; es un cáncer que no se puede curar y la matará”.

El “Vía Crucis” de la Señora Audrey había comenzado. Le hicieron varias biopsias y algunas intervenciones quirúrgicas para sacarle parte de las masas afectadas y otras veces para extraerle el líquido sueroso. Además con el tiempo las heridas se infectaron.

Una visita de control en septiembre de 1998 reveló que las masas cancerosas se habían instalado también en los pulmones y ya en metástasis. Así lo confirmó la biopsia y le dieron tres meses de vida. Le dijeron además que una cirugía, quimioterapia o una terapia con radiaciones no le serían de ninguna ayuda.

Ya desde enero 1998 la Señora Audrey y sus familiares, amigos y conocidos habían empezado una cadena de oraciones al Beato Damián. A lo largo del tiempo en que estuvo enferma la Señora Audrey fue varias veces a rezar sobre la tumba del P. Damián en Kalawao.

La Señora Audrey recuerda: “Yo he rezado al P. Damián. El fue el hombre fundamental. Desde el 1 de mayo 1997 hasta el 19 de enero 2004 mis oraciones fueron dirigidas exclusivamente al P. Damián. Estoy convencida que esta milagrosa desaparición del cáncer se debe a la intercesión del P. Damián”.

El 2 de noviembre de 1998 los exámenes médicos vieron que el cáncer había disminuido y en el mes de diciembre aun lo hizo más. El 14 de mayo de 1999 los rayos X revelaron una completa regresión del cáncer, sin que se hubiera utilizado ninguna terapia. “Regresión” quiere decir desaparición del cáncer al 100%. La Señora Audrey estaba sanada de un “Liposarcoma pleonioefico metastalizado”.