Semana de la Provincia en Carmona

por Nacho Domínguez, ss.cc


Después del encuentro del Escorial, los miembros de la provincia de Andalucía nos solemos reunir en Carmona durante varios días, (en esta ocasión del 29 al 31 de agosto) para trabajar un tema, buscar un tiempo de oración y disfrutar de la presencia de los hermanos, en esta ocasión también con los misioneros Javier y Raúl.

Los temas tratados han sido primero la comunidad para la misión y en segundo lugar la reestructuración interna. Recordamos de cara al primer tema, que la decisión primera que el Consejo General Ampliado tuvo en Lima era sobre la misión, y lo consideramos por tanto de suma importancia. El segundo tema nos involucra también de manera directa a todos, en un momento en el que la vida religiosa vive grandes desafíos y hemos de tener claro qué somos, quiénes somos y qué hacemos y, por tanto, el proyecto que estamos realizando a la vez que mirando al futuro.

Fuimos llegando el 29 de agosto para la cena, y así, tener como siempre un buen momento de distensión entre nosotros. Al día siguiente por la mañana, rezamos juntos y después, nos dispusimos para una charla-retiro que nos dio el P. Poldo sobre la misión en S. Pablo, intentaré resumirla de forma muy breve.

Lo primero que vimos es a Pablo el apóstol, pues Pablo se ve llamado por Cristo directamente, de manera que él no puede hablar de quién es Pablo sin hablar de Cristo. A partir de aquí podemos preguntarnos entre otras cosas, si necesitamos a Cristo para definirnos. También en esta parte estuvo hablando de ser cartas de Dios por medio de una lectura de los Corintios y, como consecuencia, revisar si somos nosotros presencia de Dios para los demás.

La segunda parte se titulaba, apostolado, razón de su vivir. Tras el encontronazo de Pablo con Cristo, el que ha sido llamado se dedica ahora a llamar, a predicar a los gentiles. Él es esclavo de Cristo, hombre seducido por el Señor, que acepta el calendario de Dios para su vida y cuya única paga es la satisfacción de ser apóstol.

En la tercera parte expuso el estilo del apóstol, amor hacia el destinatario. El amor que el padre y la madre tiene hacia sus hijos y el carácter pascual del apostolado será algunos de los rasgos que se reflejan en el amor entendido por Pablo.

La cuarta parte serán los peligros y pecados en el apostolado, pues el juicio sobre los otros, la división, la discordia, la envidia, el afán por distinguirse son algunos aspectos que hemos de tener todos presentes.

Por último, la gloria del apostolado, que está en no tener ya actitudes propias, sino aquellas actitudes que proceden de Dios.

Tras esa mañana de retiro, el padre Paco Piñero dio una charla por la tarde sobre “La comunidad para la misión”. Hubo sugerencias bíblicas, referencias al Buen Padre y sus escritos, las Constituciones y Regla de Vida. Y para una adecuada actualización estuvo hablando de Cristo como constructor de comunidad, los servidores delegados y pasajeros que debemos recibir de otros y dar continuidad a la misión de Jesús, el trabajo en equipo, diálogo y corresponsabilidad, complementado con algunas líneas de actuación del P.V.R.A y algunas actuaciones que se propone el Gobierno Provincial en su plan 2003-2006. Tras un tiempo de oración y reflexión personal, nos dispusimos para la adoración eucarística que llevó el P. Poldo y que vivimos con mucha intensidad.

La vida comunitaria como parte fundamental de nuestra misión, el amar a esas personas que nos ha puesto el Señor en la comunidad (siendo conscientes de que somos una comunidad de pecadores perdonados), un sentido compartido de misión que crea comunión verdadera, mantener vivo el amor por la Iglesia y ánimos a que este curso sea un tiempo de renovación interior y de crecimiento en la caridad son algunas de las cosas que dijo Paco que yo considero más importante. Esta charla fue precedida por un trabajo en grupo y puesta en común. Luego, Paco presidió la eucaristía en la que pronunció una enjundiosa homilía.

La cena y la salida a por el “helaíto” es lo que tradicionalmente venimos haciendo ya desde varias décadas; en este tiempo lo más comentado o reclamado fue la memoria de Curro, (que como era de imaginar, terminó con mucho éxito el día 20 de septiembre que fue cuando lo presentó ante un tribunal, sacando un 9,5).

Al día siguiente el turno le tocaba al P. Provincial que estuvo hablando sobre la reestructuración interna, donde quedó claro que somos consagrados al amor de Dios, para la Iglesia en un carisma, comprometidos en la provincia de Andalucía, en una comunidad, en una misión, con un P.V.R.A donde aparece lo fundametal a cuidar. Nos aportó también datos sobre las distintas obras de la provincia, el número de religiosos en ellas, etc. Trabajamos en grupo por generaciones y pusimos varias cuestiones en común, que la verdad son motivos grandes de esperanza y unión para los hermanos de la provincia, entre otras cosas, porque seguimos apostando por obras de marginación, y por la entrega y dedicación en los sitios donde estamos,...

A la tarde estuvimos viendo los nuevos vídeos de África que nos enseñó Javier y después llegó el momento de comunicar las distintas noticias y de que hablaran los coordinadores de las diversas comisiones, con las preguntas, comentarios y sugerencias correspondientes del resto de los hermanos.

Me sorprendí positivamente en el aspecto económico por la aportación que hacemos en misiones a la provincia de África. Esto no lo digo para conformarnos sino para animarnos a seguir en esta línea, pues leí hace poco que para S. Pablo la colecta posee una dimensión social y pastoral muy fuerte y, además, obra y confirma la comunión en la Iglesia, que busca el deseo de igualdad espiritual y material. Por eso, hermanos, hemos de dar más y ver la importancia de esto, que es sobre todo las condiciones en las que viven nuestros hermanos (tema que salió charlando entre nosotros). Y también en el ámbito de la pastoral vocacional, en la que se está trabajando muy bien, además de ser algo que involucra y nos une a todos. Terminamos la tarde con la celebración de la Eucaristía presidida por el P. Juanma.

La verdad es que después de estos días, es más fácil tomar conciencia de que somos servidores de la justicia, de Cristo y de Dios (2 Cor 11, 15.23). De que aún somos y podemos seguir siendo esta especie de terapia de “shock” del Espíritu Santo para la gran Iglesia, tal como señala Metz. Este autor nos recuerda que las mayorías de las Congregaciones han surgido no en épocas de florecimiento, sino de profunda desorientación e inseguridad en la Iglesia. Quizás porque las Congregaciones religiosas recuerdan la desmesura y el seguimiento radical a Cristo, a la que todos estamos llamados haciendo visible una alternativa en esta sociedad que es la de vivir el Evangelio en su estado “bruto”. Pues esto hermanos estoy seguro que va a crecer en todos nosotros, porque “sé de quién me he fiado”.

Un saludo a todos, Nacho ss.cc.