Carta del Obispo de Málaga, Mons. Antonio Dorado Soto

Queridos religiosos de los Sagrados Corazones:

Al cumplirse los 50 años de presencia de la Congregación en Andalucía quiero expresaros mi felicitación y mi acción de gracias a Dios por el testimonio de vuestra vida y por el trabajo apostólico realizado. he sido testigo inmediato como obispo del quehacer de los religiosos de los Sagrados Corazones en Cádiz-Ceuta y en Málaga.

"Pido al Señor
que cada día
sea recordada
y vivida
la experiencia
del P. Damián,
'con mi Señor
a mi lado,
puedo continuar
por siempre feliz
y contento'".

Las Parroquias que la Congregación ha asumido en varias Diócesis andaluzas, el trabajo a favor de los niños y de los jóvenes en los colegios y otras tareas evangelizadoras son de agradecer por la comunidad católica andaluza. Pero, de forma especial, vuestra inserción tan plena en las distintas Iglesias Particulares de Andalucía unido al ejemplo de piedad, de austeridad y de disponibilidad de los religiosos.

Pido al Señor que cada día sea recordada y vivida la experiencia del P. Damián, “con mi Señor a mi lado, puedo continuar por siempre feliz y contento”. Que la fe y el amor de Jesucristo sea el centro de vuestra vida personal y comunitaria y la fuente de vuestro amor a la Iglesia y a estas tierras andaluzas tan necesitadas de evangelizadores.

Os reitero mi personal gratitud por este medio siglo de presencia. Sólo Dios conoce y ama lo que habéis hecho de bien desde aquel lejano año de 1955 hasta hoy. Mi oración en la Eucaristía por los religiosos que durante un tiempo han permanecido entre nosotros y, especialmente, por los religiosos que han fallecido después de su generoso servicio pastoral realizado en estas tierras del sur de España.

Os bendice con todo afecto,

+ Antonio Dorado Soto
Obispo de Málaga