Abril 2007
Queridos hermanos:
Me pongo definitivamente a escribir estas líneas en Viernes de Dolores, mis dos abuelas se llamaban Dolores y no consentían celebrar su santo otro día que no fuera este Viernes de comienzo de la Semana Santa, pero Fernando me pide un “tono pascual” pues la revista llegará a vuestras manos ya en Pascua florida.
¿Es posible saltarse la semana que nos queda por vivir? Y más en Sevilla. ¿Es posible resucitar sin morir antes? ¿Es posible entrar en la luz sin pasar por la noche? No hace falta que respondáis. Por ello creo que esta página llevará de todo un poco y espero que lo sea como en los buenos guisos.
¿Qué hemos vivido en este último año? La visita del Padre General a la Provincia, un Capítulo Provincial, un Capítulo General, cambios en los Gobiernos Provincial y General y… la falta de Nicolás… ¡cómo lo echamos de menos en casa! Pero entremos en lo secreto de nuestro corazón y preguntémonos sinceramente: ¿ha brotado algo nuevo en mí?, ¿qué se me ha muerto por viejo para dejar hueco a lo nuevo? Vivimos el continuo retorno de la experiencia pascual un año más pero… ¿sigue todo igual? Entonces… ¿para qué?
Siempre la muerte es experiencia dolorosa, honda, inolvidable para quien la vive de cerca. En el camino recorrido desde la última pascua a hoy y en mi vida comunitaria, en mi vida pastoral, en mi experiencia congregacional, en mi consagración religiosa… ¿qué he dejado atrás? Es imposible que no lo recuerde, si no recuerdo nada es que todo sigue igual y entonces… malo, malo… pues nunca acabé de resucitar. Un año más tenemos el reto ante nosotros y este año… ¿qué?
La visita de Enrique nos dejó retos importantes, el Capítulo Provincial puso en nuestras manos una nueva relectura del PVRA, el Capítulo General no sólo habló de estructuras sino mucho de vida… ¿Qué hemos integrado en nuestras vidas de todo ello? Ciertamente había que morir a determinadas cosas viejas para hacer hueco a las nuevas ¿Ha sido así? O quizá nunca volvimos a releer el PVRA, estamos un poco hartos y nos resbala ya el documento sobre “Nuestra Vocación y Misión” del Capítulo General, los problemas urgentes de la vida pastoral nos agarrotan y nunca encontramos tiempo para reflexionar y rezar sobre ella. Medios no nos han faltado: La semana de la provincia de agosto, los ejercicios espirituales de Navidad, el cuadernillo de formación permanente, las múltiples reuniones de comunidad y la oración y presencia ante el Señor de cada día. Pero… ¿a qué has muerto?, ¿qué hay de nuevo en ti?
A las puertas de esta semana no hay más que esforzarse por morir con Él para poder vivir en Él. Nuestra vida de consagrados, de hijos de la cruz, de hermanos de los Sagrados Corazones no puede sino alentarnos a este continuo morir y resucitar. ¿Dolor? Todo el del mundo. ¿Alegría? Desbordante si de verdad lo conseguimos. Él nos espera un año más colgado y traspasado y como hortelano del sepulcro. Marchemos con paso firme y con todas nuestras contradicciones a su encuentro en la cruz y ojalá podamos, ya en pascua, encontrarnos con quien nos aguarda a la puerta del sepulcro dueño del huerto de la vida.
Feliz Pascua de Resurrección a todos.
Sevilla, abril 2007
Juan Manuel de Mula, ss.cc.
Superior Provincial