Isaac García ss.cc.: "33 años de vivencias con la Congregación en Andalucía"

De los 50 años de la Congregación en Andalucía que celebramos, han sido casi 33 los que he podido vivir junto con otros muchos hermanos en situaciones bien diversas con valoraciones para todos los gustos.

"Se aprende
todos los días.
Pero siempre
con el espíritu SS.CC.,
de hacer posible
en el mundo,
en esta nuestra tierra andaluza,
lo que el mundo
no puede dar".

Todo empezó en El Escorial cuando, terminada la teología, apenas me insinuaron el venirme hacia el Sur. No hubo ni sustos ni intercambio de pareceres. Entendí aquello como algo natural. Mejor, como un envío equivalente a las misiones. Y no andaba muy errado. Se trataba de empezar mi “vida pública”en otra cultura, en otra civilización, en otra religiosidad, otras gentes...; enviado, por tanto, “ad gentes”, con lo que eso significa desde todos los puntos de vista excepto la lingüística, o mejor, casi también.

Tengo que agradecer la acogida. De los de dentro y de los de fuera. Fundamental aquel gesto de A. Alcayde para que combinara las tareas en el Colegio con los estudios en la universidad. Tuve que aprender deprisa todo lo que se puede saber sobre la vida del Colegio. Me ayudaron muchas manos, aquellas que me orientaron también hacia la ordenación, algunas de las cuales ya no están con nosotros.

Tras los aventurados principios en esta tierra que siempre he considerado mía (me siento andaluz nacido en Burgos), han seguido tiempos de gran intensidad debido a las circunstancias vividas.

Quiero seguir refiriéndome a aquellas religiosos y hermanos que han aportado luz, fuerza y cariño a la complicada tarea de la dirección del Colegio durante 19 años (1977-96). Al P. Francisco, por sus intuiciones, al P. Miguel por su clarividencia en aquel presente y su visión de futuro, al P. Fabián por haber caminado por delante en tantas ocasiones...

Y quiero también pedir disculpas a todos aquellos que, estando más a mi lado, (Manolo, Carlos, Leonardo, Nicolás...) tenían que sufrir más de cerca todas mis limitaciones.

Hay cosas que asumimos como congregación y aportamos para el bien de todos: la coeducación desde el año 79, la nueva estructura de gobierno – “secundum” Deusto-, la participación de profesores, padres y alumnos en los órganos colegiados de gobierno, la incorporación del COU tras la aventura intercolegial en Santa Ana, la ampliación de las actividades extraescolares, el tono de la actividad pastoral, y sobre todo, el clima de acogida y de apertura que se ha podido respirar durante ese tiempo en el Colegio traducido en cientos de iniciativas y actuaciones.

Hace unos días visitaba la parroquia para una grabación de la tele. Estábamos fuera, al lado de la feria. Pasaron varias antiguas alumnas y monitoras, con sus niños. Se detuvieron para saludar con una amplia sonrisa. Era una mínima comprobación, entre otras muchas, de que lo sembrado estaba creciendo.

Mención aparte son los avatares provinciales: nuestro nacimiento como Provincia (con la decisión de quedarnos en el sur asumiendo ese futuro una vez más), nuestros destinos, nuestra formación, nuestras obras...Creo que aún no se ha escrito esa pequeña historia. Sobre ella hay, inevitablemente, valoraciones diversas. Ya se sabe que no se nos da bien el plural y que no todo lo tratamos con la misma medida. Algún día, aunque sea en pequeño grupo, convendría que hiciéramos un repaso para, al menos, dejar algo claro a las generaciones más jóvenes y facilitar el que la historia sea maestra de la vida.

En San Marcos he podido seguir aprendiendo de otros hermanos. Con y sin novicios. A veces en la mínima expresión comunitaria, como el último año de Silvio. O el encuentro con mi reclutador, término ya desfasado, el P. Félix.

Y, como hemos de adaptarnos a todo -según las necesidades de la Iglesia, como rezan nuestras Constituciones-, aquí estoy ejerciendo, de pastor in solidum, el estilo parroquial, sin perder de vista el tema educativo en el que he podido profundizar en los cargos que me ha tocado ejercer en Educación y Gestión sobre todo durante los últimos 8 años. Cabe también la posibilidad de escribir una pequeña historia de estos avatares tan de época de siembra..

Lo de la televisión es otra pastoral más que, excepción hecha del teatro, me ha tirado desde siempre, los medios de comunicación social. Se aprende todos los días. Pero siempre con el espíritu SS.CC., de hacer posible en el mundo, en esta nuestra tierra andaluza, lo que el mundo no puede dar.

Isaac García Guerrero ss.cc.