Entrevista a Javier Álvarez-Ossorio ss.cc. (África)

"Todo comienzo es un tiempo propicio para el entusiasmo,
la generosidad, el don de sí mismo".

por Fernando Cordero, ss.cc.

Hace unos años entrevisté a Javier en Sevilla un día antes de partir para Kinshasa por primera vez. Allí expresaba sus inquietudes, sus deseos y, en el fondo, mostraba esa creatividad que le caracteriza. Hoy, a través de la red de internet que nos une y hace un poco más universales, lo abordo de nuevo en sus primeros viajes como Provincial. Y la creatividad sigue viva, sus "7 palabras" lo ponen de manifiesto. Viajemos a África de la mano de su P. Provincial.

1. ¿Cómo te sientes tras convertirte en el primer Superior Provincial de África?

Siento un cambio importante en mi vida, en mi actividad, en mi relación con los hermanos. Siento el peso de la responsabilidad y el agradecimiento por la confianza que se me otorga. No me siento inquieto, pero sí especialmente consciente de la complejidad y la dificultad de lo que está por delante. Siento, en fin, un mayor deseo de "mística" en mi vida.

2. El 17 de septiembre, día de inicio del Capítulo Provincial, los Hermanos de África inician una nueva andadura. ¿Qué mensaje os transmitió en la eucaristía de inauguración el Cardenal Etsou?

Fue el Cardenal mismo el que pidió venir a la eucaristía de inauguración. Su petición nos sorprendió y nos hizo cambiar el programa del Capítulo. Pero, claro está, lo recibimos con mucha alegría. Su presencia era un signo de nuestro enraizamiento en la iglesia africana que servimos. El Cardenal Etsou es un hombre afable y bondadoso. Su mensaje fue de ánimo, alegría, acción de gracias. Reconociendo con dolor la situación terrible que vive su pueblo, nos recordaba que estamos llamados a llevar el Evangelio y la esperanza a los que sufren. La incorporación de hermanos africanos y el comienzo de la Provincia, son, según él, frutos maduros y esperanzadores del trabajo de la Congregación en África.

Al acabar la celebración, fuimos en procesión al jardín de la casa para plantar una palmera, como signo de la nueva Provincia. Antes de salir de la capilla, el Cardenal nos regaló con una nueva homilía en la que explicaba el simbolismo africano de la palmera, y en la que se expresó con toda naturalidad y simpatía. La palmera da toda suerte de bienes al hombre: aceite, jabón, protección contra los mosquitos, vino, soga... Incluso cuando cae, muere y se pudre, su tronco se llena de orugas apetitosas y nutritivas, y sus restos se pueden seguir utilizando para fertilizar la tierra y extraer medicinas. Quizás se trate de una parábola interesante también para la vida religiosa de otras latitudes.

3. Javier, danos tu valoración del Capítulo Provincial.

Ha sido una muy buena experiencia de fraternidad. Hemos estado casi todos: viejos y jóvenes, africanos, americanos y europeos, nuevos y antiguos. Necesitábamos eso para poder empezar con conciencia de grupo, de comunidad.

El trabajo estaba bien preparado, a pesar de las dificultades de comunicaciones, distancias y ocupaciones. Los debates fueron bien llevados y los documentos finales son, me parece, buenos instrumentos para animar e interpelar nuestra vida.

La presencia del General y su consejero y de los provinciales de las "provincias madres" nos recordaba que no estamos solos, que la Congregación nos apoya.

No faltaron ciertas tensiones, reflejo de las "procesiones" que van por dentro de unos y de otros. Presagios, quizás, de futuras tormentas. Pero, al fin y al cabo, fue bueno que se apuntaran, dando un toque de más realismo a la asamblea.

4. Si tuvieras que seleccionar alguna escena bíblica para describir lo que estáis viviendo en estos momentos los miembros de la Provincia de África, ¿cuál elegirías?ç

Difícil de responder. Digamos que pienso a menudo en la relación entre Jesús y el Bautista. Sus madres se alegraron al encontrarse cuando aún los llevaban en sus vientres. De adultos, al borde del río, se les plantean problemas de costumbres y de cómo hacer. Más tarde, surge la duda en Juan, pero no por eso Jesús se guarda sus elegios, aunque su primo resulte ser menos que "el más pequeño". Al final, los dos acaban dando la vida violentamente sin ningún signo visible de continuidad. Las claves para hacer la transposición a nuestra realidad provincial... te las puedes imaginar.

5. La Provincia más joven de la Congregación tiene una serie de notas propias (diversidad generacional y cultural, internacional, variedad histórica y geográfica, etc.), ¿cómo hacer frente a esta compleja y rica realidad?

De entrada, con mucha fraternidad, mucha paciencia, y mucho espíritu de olvido de sí mismo. En la presentación de los documentos del Capítulo, decía a los hermanos que tenemos la suerte de participar en algo nuevo que comienza. Todo comienzo es un tiempo propicio para el entusiasmo, la generosidad, el don de sí mismo. No debemos dejar que nuestros intereses personales o nuestras perspectivas estrechas o tribales prevalezcan. No olvidemos que lo central, lo que cuenta de verdad, no somos nosotros, ni la nueva estructura, ni nuestra propia supervivencia. Lo que debe unirnos es el deseo de ver surgir entre los pueblos que servimos signos del Reino de Dios. Esta perspectiva espiritual es el primer elemento para hacer frente a nuestra diversidad.

Después, eso debe traducirse y vehiculares en medios concretos de comunicación, encuentros, trabajo en equipo, solidaridad, bolsa común, presupuestos, proyectos comunitarios, reflexión común, vida comunitaria intensa, comisiones, cambios de personal...

6. Cuéntanos algunas de las orientaciones prioritarias que os habéis marcado en el PVRA.

Para responder a esto te envío el artículo de Román en "El Chasqui", que es muy claro e interesante.

7. ¿Cuál crees que va a ser la línea de trabajo en la CAAP (Conferencia Interprovincial de África, Asia y Polinesia Francesa)?

La CAAP tendrá sin duda dificultades para ponerse en marcha. Las distancias y las diferencias son enormes. Además, los hermanos "mayores" de Asia se sienten muy vinculados a los USA, y creo que tendrán más tendencia a organizarse con ellos que con la lejana y exótica África. De todas maneras, creo que podremos comenzar con intercambios en los terrenos de la formación inicial, las comunicaciones, y la reflexión sobre problemas comunes, como el del caminar hacia la autonomía financiera.

8. Eres el "padre" de una gran familia con falta de recursos económicos, ¿cómo se va a gestionar la nueva estructura provincial y qué llamada haces al resto de la Congregación?

El grueso de nuestros gastos comunitarios cae sobre las provincias madres (gastos ordinarios) y sobre el resto de la Congregación (para la Formación Inicial). Los proyectos de ayuda en los que trabajamos, que representan una cantidad mucho más grande, se alimentan de organismos y de ayudas de nuestros amigos y donadores. Lo que entra en nuestra caja procedente de nuestros "salarios" es mínimo. Tenemos, pues, que aprender a "ganar dinero". El arte está en no desviarse de nuestra línea de servicio a los pobres para buscar empleos remunerados. La producción agropecuaria es un terreno a explorar aún, pero que no ofrece expectativas alentadoras más allá del consumo doméstico. Yo creo que tenemos que seguir siendo "pedigüeños" para las obras sociales, ya que es un deber de justicia hacia los más pobres, al mismo tiempo que nos fijamos sueldos justos en esos mismos trabajos que hacemos por la gente, de manera que nuestras comunidades puedan vivir de esos ingresos y vayamos disminuyendo lo que pedimos para nuestro consumo interno. Hasta ahora tenemos la costumbre de trabajar gratis, lo cual nos da una gran libertad y un aura de generosidad, claro que para eso la Congregación tiene que alimentarnos. Se trata ahora de trabajar con remuneración, al igual que los trabajadores que colaboran con nosotros.

9. Andalucía es tu Provincia de origen. Transmite algún mensaje a los Hermanos.

Todos somos hermanos en la misma Congregación. Estar encuadrado en una estructura o en otra es un hecho circunstancial subordinado al bien de nuestra misión. Este cambio de Provincia no achica en nada mis lazos fraternos con vosotros. De los lazos afectivos, para qué hablar: yo soy de Andalucía y lo seguiré siendo siempre. Nuestras relaciones de interés mutuo, de ayuda a la misión y de animación para nuestra vida y nuestras obras no decae, al contrario, espero que vayan en aumento si es posible.

10. ¿Cuáles son las 7 palabras que orientan y confirman tu vida?