La Parroquia Virgen del Camino con los pueblos crucificados

La parroquia Virgen del Camino un año más se vuelca con la Campaña de Manos Unidas, Norte-Sur: un futuro común. Manos Unidas nos recuerda que, en la actual globalización, una gran mayoría pierde para que una pequeña minoría gane. Ésta se ha apoderado del “derecho al buen vivir”, sin preguntarse por el precio que para ello han pagado y están pagando los pobres de este mundo. De esta denuncia surge la necesidad de transformar profundamente la actual globalización, para que todos tengan lo necesario y quede abierto a todos el uso y disfrute no acaparador y exclusivista de lo que es primariamente común. Porque como dice Juan Pablo II, “las necesidades de los pobres son de mayor prioridad que los deseos de los ricos”.

La campaña de Manos Unidas ha coincidido con el comienzo de la Cuaresma y con los 50 años de presencia de los SSCC en Andalucía.

Lo primero nos ha servido para recordar que muchos pueblos viven hoy crucificados por: hambre en un mundo con recursos alimentarios para todos, no tener acceso al agua potable, exclusión social y económica, situaciones laborales indignas, explotación infantil, no tener acceso a una sanidad digna, analfabetización, guerras,...

Partiendo de esta realidad histórica, los distintos grupos parroquiales hemos querido preguntarnos en qué medida somos responsables de esa cruz, y de qué forma podemos trabajar, desde nuestra comunidad parroquial, para que los descrucifiquen. La forma de materializar las conclusiones de los grupos ha sido: la oración y la eucaristía, fuentes de nuestro compromiso solidario; la práctica de la comunidad de bienes con: donativos, mercadillo, bar, puzzles solidarios…; y el compromiso parroquial por una cooperación cristiana entre comunidades (este año con un pequeño poblado de la India) que se unen en una, en la que no haya pobreza ni desigualdad ni opresión.

Sobre lo segundo, el padre Julio nos recordaba en misa que el compromiso que asume la parroquia en esta semana estaba cuando él llegó. Es más, los que llevamos ya algunos años aquí también hemos recibido la invitación a este compromiso. Tal vez, estos sean los frutos del amor de 50 años de presencia de los SS.CC. en Andalucía. La mejor forma de responder a la espiritualidad del Padre Damián, ponerse del lado de los Molokais de la globalización.