por Nacho Domínguez Alcántara, ss.cc.
El segundo retiro que se ha dado a nivel provincial tuvo lugar en S. Juan de Aznalfarache. Fue del 27 al 30 de diciembre. Y en esta ocasión el que lo dirigía era Ángel Viñas. Llegamos el 27 por la noche, y aprovechamos como de costumbre para saludarnos, cenar juntos e ir ambientándonos para el retiro. De ello se encargó Ángel dándonos unas pequeñas indicaciones, para facilitar el desarrollo del mismo.
Lo que voy a hacer es poner muy brevemente aquello que considero más importante de cada uno de los apartados que nos fue dando Ángel. Es por tanto inmensamente subjetivo, pero creo que puede ayudar a hacernos una idea general del contenido del retiro:
Sobre nuestra consagración
La consagración religiosa es confesar con la vida que Dios sólo es uno, lo demás criatura. Sin Él no somos nada Pues “En Jesús lo encontramos todo”. La consagración es un acto amoroso y salvífico de Dios que te quiere con locura. Él nos regaló la vida y estamos llamados a dársela, a entregársela a ponerla en sus pies, pues “el Nazareno lo pide todo”.
Pobres como nuestro Rey
Considero una genialidad por parte de Ángel la identificación con los pobres desde nuestros trabajos, nuestros cansancios. Y la referencia al artículo de Gabino Uríbarri: “El pobre sabe que todo lo ha esperado de Dios, consecuentemente se relaciona con Dios desde la humildad”. Reconocer a fondo nuestra pobreza nos permitiría encontrarnos con Dios en la debilidad y el fracaso. También, quizás lo más importante sea la opción por los pobres, que lo podemos ver en la vida de Jesús de Nazaret y en las raíces de nuestro carisma.
Castidad
Una castidad vivida para querer más a la gente, cuidando la relación afectiva con Cristo y permitiendo así la vivencia de una soledad positiva. Unos hermanos de los sagrados corazones que sean célibes alegres, célibes orantes, célibes disponibles, creo que es una de las claves que se nos dio esos días.
Obediencia
El alimento de Jesús, el sentido de su vida es hacer la voluntad de su Padre. No es obediencia cómoda, fácil, exige la entrega, el sacrificio de tu voluntad. Es obediencia al Padre sabiendo que los frutos no se ven.
Voy a señalar solo una de las tentaciones a las que se hizo referencia, y es el peligro de pensar que en una tarea yo soy absolutamente necesario para que salga bien o al menos tan bien. esta tentación no está en contradicción con que la persona trabaje mucho, sea entregada y con gran disponibilidad. La pregunta sería ¿para quién trabajo? y ¿desde donde?.
La Virgen María
Aprendamos de ella el perfecto abandono en la voluntad de Dios. A María, una de las pobres de Israel (pequeña, humilde) se la recordará por lo que Dios ha hecho en ella.
La comunidad
Es importante generar comunidades que muestren que otra forma de vida es posible. Nos unimos a otros que han sido consagrados. Todo de Dios para mis hermanos.
Misión
Una de las personas que podemos tener referencia al hablar del carácter profético de la misión es Óscar Romero. Sobre la vida de este Obispo de San Salvador, tanto sus denuncias a causa de la injusticia como sus anuncios de la Buena Noticia a los preferidos del Señor fue vehículo para nuestra reflexión y oración.
Por supuesto, ocupó aquí un lugar destacado el carisma: “Contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios encarnado en Jesús” . Nos presentará Ángel distintas personalidades:
El Buen Padre para hablar del celo, el fuego interno que no le deja descansar hasta que Cristo sea amado y anunciado por todas partes.
La Buena Madre, para hacer referencia a la adoración eucarística. Adorar es recordarnos que somos de Dios y que en el fondo, lo que necesita todo el mundo es al Señor.
El Padre Damián, que escuchó a su pueblo, los quiso, los sanó, hasta el punto de estar él crucificado.
En definitiva, hacer nuestra las actitudes, opciones y tareas que llevaron a Jesús al extremos de tener el corazón traspasado en la cruz.