La segunda semana de noviembre, se realizó en Santiago un Seminario de Formación para religiosos y religiosas acompañantes de la Rama Secular de la Congregación. Dirigida por Alphonse Fraboulet y Rosa María Ferreiro, consejeros generales, la jornada contó con la participación de 10 hermanos y 8 hermanas ss.cc.
Este seminario es el segundo en su tipo que se realiza en la Congregación. Los gobiernos generales decidieron realizar jornadas por Conferencias Interprovinciales, atendiendo a un pedido del Capítulo General del año 2000. En mayo del 2003 se realizó el encuentro europeo, en Picpus, mientras que el próximo año se hará en Hawai el que corresponde a la Conferencia de habla inglesa.
El ser y estar de la rama hoy
Rosa María explica el objetivo de estos encuentros: «La idea es relanzar la asociación exterior o rama secular, o sea, profundizar en qué es esto y en cómo vivirlo hoy» mediante:
1. La configuración del perfil del laico ss.cc., «entendiendo por perfil no una receta ni una fórmula mágica, sino la expresión de su identidad y de su lugar en el conjunto de la familia religiosa ss.cc.» 2. El diseño de unas orientaciones comunes que permitan asegurar la unidad en la diversidad, en medio de la enorme pluralidad que existe en las comunidades que están en el mundo entero».
Pero la religiosa aclara: «No es que nosotros estemos legislando o planificando para los laicos. Me interesa que esto quede claro para que después no digan: ‘Pero si esto es de laicos, entonces son ellos los que lo tienen que hacer’. Es una oportunidad de formación para que los hermanos y hermanas descubramos, nos enteremos, ahondemos, mirando nuestras raíces, mirando el pensamiento de los fundadores, mirando la exhortación de Juan Pablo II sobre vida religiosa, que habla de la existencia de laicos asociados a congregaciones.» Y para aprovechar el gran esfuerzo invertido en la preparación de un seminario internacional, el Capítulo abrió la instancia también a los «laicos significativos», responsables de comunidades, a fin de que ellos «puedan tener después una influencia y ser una voz que se escuche», señala Rosa María. La rama secular en el mundo
La rama secular ss.cc. está presente en más de veinte países
Alphonse nos cuenta que Europa concentra el mayor número de laicos comprometidos (130 con compromisos y 50 en formación): «Allá son varios los países que tienen más historia en esto a causa de la proximidad de los lugares de la fundación, como Francia y España. Ahí existe una experiencia de muchos años», explica.
Rosa María agrega: «Hay lugares en donde la Congregación tiene 200 años y otros en que tiene veinte, porque se siguen fundando presencias. Hay lugares donde la Congregación no tiene ni siquiera profesiones perpetuas, por ejemplo en Indonesia, en India, Filipinas, porque la implantación de la Congregación no se ha terminado de hacer... Ahí entonces, ni soñar con la rama secular.»
En tanto, América Latina no se queda atrás. Según el consejero, nuestro continente «ya había tenido grupos que no se sentían directamente pertenecientes a la rama secular, sino más como asociados o cercanos a nuestras comunidades o a algunos hermanos. Pero ahora se puede decir también que en todos los países de América Latina hay grupos que están constituidos o están empezando», lo que equivale a 113 laicos con compromisos y otros 56 en preparación. En Chile esta experiencia partió hace algunos años y se detuvo, pero «ahora sí que está empezando otra vez, yo creo que eso es por el movimiento del Espíritu», dice el religioso.
Vivir juntos el carisma. Compartir la misión
Pero, ¿Cuál debiera ser el aporte de un laico ss.cc. al mundo actual? En palabras de Fraboulet, «ojalá que su aporte no sea tan diferente al que intentan hacer los hermanos y hermanas ss.cc. en el sentido que todo esfuerzo se proyecte en su vida familiar, en su ambiente profesional, en sus compromisos con la sociedad, al igual que la hermana o el hermano lo intentan hacer desde su propia realidad, trabajando en colegios, parroquias, obras sociales y cosas así».
Para Rosa María el desafío está en hacer realidad la exhortación del Concilio Vaticano II: Que el laico adquiera un nuevo protagonismo en medio del mundo, lo que según la hermana no está lejos de lo que dicen los fundadores de la Congregación: «que –los seglares- lleguen allá donde nosotros no podemos llegar, es decir, que logren hacer visible el amor misericordioso de Dios en las realidades del mundo, de la sociedad, de la familia, de la política, del trabajo, que son los ámbitos que les competen».
Según ella, la complementariedad entre religiosos y laicos debiera ser «total», puesto que «un carisma es algo que trasciende al molde de la vida religiosa, y un laico desde su consagración bautismal puede inspirarse y sentirse llamado a vivir de esta espiritualidad y a unirse a la misión de la Congregación desde su condición de laico». Cimentando un camino común
Sin duda que estos seminarios han ido sumando asfalto a este camino de trabajo compartido, puesto que son una importante instancia no sólo para la reflexión y los avances teóricos en este tema, sino también por el valor de experiencia que aportan a cada uno de los que participan en estos encuentros.
Para Alphonse «preparar estos seminarios es una buena experiencia porque nos permite descubrir, con la presencia de laicos a nuestro lado y con los otros hermanos y hermanas, que el carisma tiene una amplitud que no se limita a la vida religiosa. Que nuestro carisma puede ser así un color del Evangelio que sirva a mucha gente, no solamente a aquellos que están metidos en la vida religiosa, sino también en la vida del mundo».
(Tomado de "Noticias SS.CC.").