"El Señor de los Anillos": comentario de un religioso ss.cc.

“LA COMPASIÓN PUEDE REGIR LOS DESTINOS DEL MUNDO”

por José Luis Pérez Castañeda, ss.cc.

Me han pedido que haga una reseña de la que los críticos consideran la mejor obra literaria de J.R.R. Tolkien, el Señor de los Anillos (ESA). Es raro, si no me equivoco, que en esta sección se haga un comentario sobre una obra literaria (y no será porque los religiosos leamos pocos libros de literatura), pero sobre todo es casi una concesión extravagante comenzarla con un libro cuya primera edición vio la luz entre los años 1954 y 1955 en Inglaterra. Creo que tiene algo de justificada. Quizás las motivaciones que más nos conciernen es, primera, que se habla apasionadamente de la película homónima y, segunda, que la obra literaria inspiradora tiene un trasfondo cristiano. Estos dos elementos (hablar apasionadamente de algo con trasfondo cristiano) no suelen estar unidos habitualmente para desgracia de nuestra cultura y, por ende, también nuestra.

Gran conocedor de la literatura medieval, el profesor de Oxford J.R.R. Tolkien crea para nosotros una gran trama mítica de hondo calado espiritual, como no podía ser menos tratándose de un mito. Es autor de otros libros que pertenecen al mismo universo que se despliega en ESA. El Silmarillion y El Hobbit son los más importantes. Pero ¿por qué leer a este señor inglés, que nos cuenta historias de seres con orejas picudas, de árboles que hablan o de un ojo perverso que quiere un maldito anillo? ¿Acaso nos perdemos algo significativo que no encontraremos por más que leamos otras obras literarias? No os preocupéis, no os voy a argumentar una respuesta afirmativa. Pero tengo la convicción de que si una novela no nos inicia en el arte de vivir, como lo hace por ejemplo El Quijote, la respuesta es claramente negativa. Es decir, su lectura nos tiene que invitar, en sucesivos repasos y reflexiones, a deslizarnos en pendiente hacia laderas cada vez más deslumbrantes, anchas y profundas de comprensión de nuestra existencia. Y esta obra que os presento es una de ellas.

ESA es la historia de un grupo de seres que intentan combatir un mal poderoso. El único modo de acabar con él es destruyendo un Anillo que el mismo Señor Oscuro forjó para dominar otros anillos de poder que fueron distribuidos a distintas razas (de ahí viene el título de la obra) y que, por fortuna, se encuentra en poder de los pueblos libres. El único problema es que el Anillo de Poder debe ser destruido en el mismo lugar donde se forjó, es decir, que no hay más remedio que meterse en la boca del lobo. Los personajes se ven abocados a combatir el mal de dos modos: el combate exterior (la guerra) y el combate espiritual (para no sucumbir a la seducción serpentina del Anillo). La obra de Tolkien tiene tres partes, precedida de un prólogo y unos apéndices: “La Comunidad del Anillo”, “Las dos Torres” y “El retorno del Rey”. Digamos que estos son los datos esenciales.

Podemos decir que en la historia hay determinados hitos donde salen a la superficie actitudes radicales ante la vida. Nos hemos referido más arriba a que estamos ante una obra con connotaciones espirituales cristianas. Esto se deduce de sus temas de fondo y de su universo simbólico. Todo esto acompañado por el reconocimiento del mismo autor de que si algo determina íntimamente su obra literaria es su fe católica. Pero la intención del novelista inglés al escribir su libro no fue hacer una síntesis teológica, sino más bien cumplir una de las funciones propias del arte, comunicar algo con belleza. No obstante, la calidad personal del escritor devino espontáneamente en un escrito capaz de hacer el bien a quienes socorren sus páginas. Es común encontrar en hermanos de la Provincia la confesión de que algunas obras literarias les abrieron horizontes y les hicieron redescubrir coordenadas nuevas para situarse ante el mundo. Yo también me reconozco en esta afirmación y con ESA creo poder alargar la lista de este canon fraterno.

El libro es bastante extenso y esto puede echar para atrás a lectores poco arriesgados, pero el ritmo fluido de la trama lo hace entretenido. Por otro lado, el autor no se queda en descripciones de los sucesos sino que, en boca de los personajes, deja espacio para leer esos acontecimientos y profundizar en ellos. De esto, por ejemplo, adolecen las películas de Peter Jackson sobre la obra. ESA no engancha al modo de los best-sellers, por la vía sensacionalista, sino al modo como engancha el arte literario, por la vía contemplativa, penetrando con miradas novicias las cosas remiradas. A alguno, leyendo sus primeras páginas, le puede parecer que esta vagando por un mundo muy distinto, pero parecido a la vez. Y es que la historia, aun siendo de ficción, se desarrolla en un escenario como el nuestro, con maneras de ser parecidas a las nuestras y donde se afrontan problemas que conciernen a nuestra vida. Por tanto, la excusa de que semejante libro nunca lo entenderíais queda fuera de lugar.

No sé si acabáis convencidos de que es bueno y saludable leer este libro, por lo menos razones positivas no os faltan para acercaros a él y leer al menos las primeras páginas. He sido intencionadamente exagerado en las valoraciones, pero es que este libro y su género es ampliamente desvalorizado o, en cualquier caso, no se acerca mucho a la “sensibilidad intelectual del convento”. Si queréis saber más:

  • La única obra de Tolkien que tenemos en las bibliotecas de la Provincia es la que hemos comentado y se encuentra en las estanterías del P. Provincial. Las otras obras, al menos hasta donde yo tengo información, sólo se pueden encontrar en librerías o en posesión de algún parroquiano.

  • Un buen comentario a esta obra lo encontramos en Romero, I. La dimensión espiritual de El Señor de los Anillos, en Miscelánea Comillas, (2001). La autora es Teresiana y ha sido profesora de Literatura de la generación más joven de los hermanos de la Provincia. El número de la revista lo tengo yo. También parece una exposición valiosa, con ilustraciones clásicas de la obra, la del número 379 de Imágenes de la Fe, dedicado a J. R. R. Tolkien

  • Una biografía breve y completa sobre J. R. R. Tolkien, en la que además se comentan algunos aspectos de su obra: Pearce, J. J.R.R. Tolkien. El hombre y el mito. Minotauro, Barcelona, 1993. Este libro lo tiene el P. Ramón Mera, junto a otros libros sobre él, si no me equivoco.

  • Un página web en español: la de la Sociedad Tolkien Española. Buscadlo en google.com y sale enseguida.

  • Para visualizar los ricos matices de la novela podéis ver las películas de Peter Jackson.